a: utt, buenos días
b: ¿aló?
a: sí, buenos días…
b: ah, sí, buenos días, ¿hablo con la agencia
a: no, no, está equivocado.
b: ah, disculpe…
ahora yo pregunto, ¿para que carajo digo “utt, buenos días”?
a: utt, buenos días
b: ¿aló?
a: sí, buenos días…
b: ah, sí, buenos días, ¿hablo con la agencia
a: no, no, está equivocado.
b: ah, disculpe…
ahora yo pregunto, ¿para que carajo digo “utt, buenos días”?
january 12: trusticles
having the balls to trust someone in a difficult situation, when the failure of that trust would result in injury or financial loss.
i know i got my law degree online, but we're family. show me you've got some big trusticles and let me defend you in court!
www.urbandictionary.com
so, i have two bosses.
que me están volviendo más que loca.
no creo que lo hagan intencionalmente, no es culpa de ellos ser inútiles.
cuestión que uno de ellos, el venezolano agringado, es un estereotipo.
es el típico latino-que-vive-en-ny-con-
cuestión que la imbecilidad de hoy, que inspira el super hyphenated nombre que le di antes, es lo que me llevó a dedicarle unas calurosas líneas en mi precioso y cuasi abandonado blog:
el imbécil escribe "calender" en vez de "calendar".
el es taaaaaaaaan gringo que se le olvida el español, y solo habla inglés y da clases en una universidad de ny y no sabe escribir calendar (don't even get me started with ajenda, sí, con jota).
todo empezó una mañana de enero en la que me encontraba chateando, muy a mi pesar, con el fulano este por el skype, cuando escribió calender, y yo, inocente, pensando que alguien que se dice mi jefe no puede ser tan burro, pensando que era un pequeño typo de su mente brillante que seguro estaba diseñando las edificaciones del futuro en ese momento en su mente y no pudo evitar cometer ese errorcillo.
¡pero no!
¡estaba equivocada!
el hijo de puta no sabe escribir.
NO SABE.
así de simple.
y tiene un calendario online para compartir con sus alumnos de la universidad en la que da clases en ny (recordemos, queridos lectores, que en ny se habla inglés, y la mayoria de la poblacion, though dumb, sabe escribir calendar y reconocer cuando está mal escrito), y en ese calendario online, que ve todo su alumnado, el escribió como gran título gran ¿qué cosa? ¡sí! CALENDER.
no merezco esto.
bueno, entonces aprendí un par de cosas que no sabía del transporte de acá. por ejemplo que todo para en las mismas paradas, o sea, todo lo que pasa por el mismo lugar para en las mismas paradas, aunque vayan o vengan de lugares distintos. los colectivos son chicos, como esos 62 chiquitos, y no tienen número, sino unos carteles adelante que dicen aproximadamente por donde pasan. o sea, hay que preguntar mucho para no cagarla. se paga al bajar, y todos los destinos cuestan lo mismo: bsf. 1,20 (uno con veinte bolívares fuertes), que al cambio oficial en dólares sería us$ 0.55 o ar$ 1,73 (a 3,10 el dólar). en fin, un poco más caro que andar por capital en buenos aires, loco si pensamos en la diferencia del precio de la nafta… en fin.
luego, a la salida del trabajo, como ya estaba en valiente, me subí a otro colectivo para ir a otra parte, esta vez me subí a lo que se llama metrobús, que son como unas líneas de colectivos del mismo metro (subte) que, si no me equivoco, empiezan y terminan sus recorridos en paradas del metro. este fue mucho más parecido a los de buenos aires, se paga al subir (bsf. 0,70; us$ 0.32; ar$ 1,00), el colectivero te da un boleto y lo pasas por un molinetito, el mismo tipo te da el vuelto y listo, you’re in!
dato curioso, los colectivos comunes no tienen timbre de parada, uno le dice al chofer directamente que se baja en la próxima y listo. el metrobús si tiene timbre.
todo muy lindo, pero igual hay que ir mirando para todas partes porque los ladrones son muy rápidos y uno huele a carne fresca. como no hay guías “t” siempre hay que averiguar con lujo de detalles qué tomar y hacia donde va la cosa. igual seguiré teniendo encima plata para el taxi por si me mando la cagada.